Asistente Domiciliario

Un Asistente Domiciliario de En Vela® ofrece un servicio de Excelencia.

Cuidamos y acompañamos a Pacientes y Adultos Mayores para maximizar su Calidad de Vida.

¿Qué es un Asistente Domiciliario?

Un Asistente Domiciliario (o AD) es una persona que ayuda a un Adulto Mayor para que pueda desarrollar sus tareas cotidianas.
Es, técnicamente, un Auxiliar de la Salud, pero no realiza maniobras médicas.

¿Qué estudia un Asistente Domiciliario?

Existen cursos y capacitaciones tanto formales como informales, pero no existe un título universitario. La inmensa mayoría aprenden con la práctica. Es, por definición, un oficio: “actividad laboral que está habitualmente ligada a procesos manuales o artesanales y que no requieren estudios formales”.

¿Los Asistentes Domiciliarios son Hombres o mujeres?

Los Asistentes Domiciliarios pueden ser tanto mujeres como hombres. Las Mujeres son las que mayormente se dedican al cuidado de personas mayores, siendo más del 90% del total de AD del mercado laboral.

¿Es lo mismo que una Enfermera?

No, para nada. El AD no realiza maniobras de enfermería, se dedica al cuidado y compañía del paciente o adulto mayor.
El enfermero no solo realiza otras actividades sino que no realiza cuidados en el tiempo. Es decir, un enfermero puede realizar un enema, una curación, realizar toma de presión arterial, pero no se queda en el domicilio varias horas a cuidar al paciente. El enfermero llega, realiza la tarea y se retira. El Cuidador, o AD, es el que permanece al lado del paciente.

¿Cuáles son los tipos de cuidados?

1.- En Domicilio: el cuidado es en el domicilio del paciente, atendiendo a las necesidades cotidianas de su día a día. Puede ser en una recuperación de una cirugía puntual o puede ser un cuidado permanente debido a una patología crónica o las dificultades que presenta la edad avanzada.
Este Cuidado en Domicilio se puede solicitar desde un día solo 4 horas corridas hasta las 24 horas los 365 días del año.
2.- En Sanatorio: los cuidados en sanatorios, hospitales o clínicas de salud mental se pueden solicitar a demanda: ya sea todo el día o solo para cubrir una noche.
En este caso se puede contratar un Abono Prepago que hace que los Cuidados en Internación sean Absolutamente GRATIS.

¿Qué actividades realiza un Asistente Domiciliario?

Higiene y Confort
Higiene
Por la positiva la higiene de un paciente es fundamental para llevar un estilo de vida saludable. Por la negativa es indispensable para evitar enfermedades e infecciones.
La higiene va desde el cambio de pañales a lavar una taza. Es todo lo que se necesita para estar en un ambiente seguro.
Un AD puede cambiar de ropa al paciente, ayudarlo con sus baños en ducha o en cama, cambiar sus sábanas y ropa de cama, puede cortar sus uñas, afeitar el rostro de un señor.

Compañía

La compañía es fundamental, especialmente en casos de patologías mentales. No se trata solamente de «estar ahí» sino de tener una presencia que Habilite a que el paciente pueda hacer cosas por sí mismo. Le llamamos a esto la Independencia Asistida. Un error GRAVE en el que suelen caer los familiares es en hacer todo por el paciente, y es eso mismo lo que los va limitando en sus actividades cotidianas. Un ejemplo de esto es «alcanzame un vaso con agua», cuando el paciente puede hacerlo por sus propios medios hay que incentivarlo a que lo haga, no hay que realizar tareas que ellos puedan hacer porque los limitamos en vez de ayudarlos.

¿Entonces un AD realiza tareas domésticas?

No, y podemos verlo en este ejemplo:
1) a) Un señor hace pis fuera del inodoro y moja el piso: el AD limpia el baño porque el paciente no puede estar en un lugar en el que haya orina en el suelo.
b) Un señor usa pañales: el AD no limpia el baño porque no es utilizado por el paciente.
2) a) Una señora necesita almorzar: el AD hace la comida y lava los platos.
b) Una señora se alimenta a través de una sonda nasogástrica: el AD no limpia la cocina.

    • Baño en Cama
    • Asistencia para Baño en Ducha
    • Colocación de Chata
    • Colocación de Papagayo
    • Corte de Uñas
    • Afeitado

La Parte Humana de un Asistente Domiciliario

Para ser un AD hay que tener amor por los demás. Pero un amor FUERTE. Es una de las tareas más difíciles y comprometidas que pueden haber. Un AD es una persona muy especial. Ponete a pensar en estar con pacientes que te demandan energía física y mental, que te pidan muchas veces una misma cosa, que se desorienten y traten de agredirte, que se angustien y lloren adelante tuyo. Sumale tener que estar atentos a que no se lastimen, a que no se caigan, a que usen bien los elementos cotidianos, a que no crucen mal la calle.

Claro está que el hecho de cambiar un pañal o ayudar a bañar a otra persona requiere un temple particular que solo puede darse a partir de la más profunda entrega por el otro.

Cuando veas un AD decile que sabés todo esto, decile que le agradecés lo que hace por los demás, que te gusta que haya elegido trabajar de esto y no de otra cosa. En esta sociedad que tiene a Instagram como centro de todo, que haya personas humildes con ganas de entregarse a los que más lo necesitan es, por lo menos, algo para destacar.

El rol del cuidador y el impacto del Alzheimer en las familias

Asistente Domiciliario en Rosario Asistente Domiciliario en Rosario 

ROL DEL CUIDADOR O LA CUIDADORA DOMICILIARIA

El concepto de ROL Asistente Domiciliario en Rosario podemos definirlo como la función que se ejerce en un
determinado contexto, es la conducta esperada en un grupo, en la sociedad y que
implica un interjuego entre el  Asistente Domiciliario en Rosario conjunto de conductas asumidas, las que se
esperan y las que se demuestran.

El rol del cuidador domiciliario es nuevo dado que su aparición se relaciona con
el envejecimiento poblacional y la Asistente Domiciliario en Rosario necesidad de generar estrategias de atención a
las personas mayores evitando la institucionalización.
Este rol requiere de una construcción ya que para ejercerlo es necesario contar con Asistente Domiciliario en Rosario
otro que demande sus servicios,  Asistente Domiciliario en Rosarioes decir, que precise de una persona que asista a
un domicilio a cuidar de otra.

En esa construcción e interrelación Asistente Domiciliario en Rosario entre cuidadores y personas cuidadas debe
existir un ajuste de comportamientos para que se produzca la concreción del rol.
Para diferenciar este rol es necesario entender que cuidar no es lo mismo que
asistir:

cuidar requiere de implicancia y compromiso técnico, es necesario la Asistente Domiciliario en Rosario
incorporación de conocimientos Asistente Domiciliario en Rosario y una perspectiva desde el derecho de las
personas mayores, como ya hemos conversado en anteriores clases.
El cuidador domiciliario recibe la demanda de sus servicios por parte de la
persona mayor; realizando prestaciones de apoyo al desarrollo de las
actividades de la vida diaria de las personas mayores.

Ubicamos al rol del cuidador domiciliario como un servicio de atención domiciliaria
de baja tecnología.Asistente Domiciliario en Rosario 
En el imaginario social se lo asocia a servicios domésticos o auxiliar de enfermería Asistente Domiciliario en Rosario
por eso es tan importante comenzar a delimitar su rol y que nosotros seamos
conscientes de la particularidad que tiene.

En su ejercicio brinda apoyo a la persona mayor en las actividades de la vida
diaria, propiciando la permanencia en su hogar, manteniendo sus roles familiares Asistente Domiciliario en Rosario
y sociales con el fin de mejorar su calidad de vida.
Debemos poder diferenciar con claridad al cuidador domiciliario informal y
formal:

El cuidador informal:

Generalmente son familiares o amigos
No disponen de capacitación Asistente Domiciliario en Rosario
No son remunerados o la misma es insuficiente
Elevado compromiso afectivo
Sin límites de horario para el cuidado

El cuidador formal:

Cuenta con capacitación teórico/practica desde una concepción bio-psico-social
de la vejez
Apropiación de conocimientos y prácticas destinadas a promover la autonomía de
las personas mayores a través del acompañamiento y apoyo en las Actividades de
la Vida Diaria. Asistente Domiciliario en Rosario

El cuidador formal no lo es solo a partir de su capacitación sino también a partir
de las funciones que desarrolla y de la construcción de su perfil técnico y laboral. Asistente Domiciliario en Rosario

2DA PARTE: FUNCIÓN Y PERFIL DEL CUIDADOR DOMICILIARIO

El concepto de función hace referencia a la realización o ejercicio de una profesión, Asistente Domiciliario en Rosario
cargo o actividad; por ende, a partir del rol del cuidador domiciliario es posible
identificar las funciones que hacen a su tarea.

Cuando nos referimos a las funciones del cuidador domiciliario, vamos a
identificar cuatro fundamentales:

Prevención: detección precoz de situaciones que conduzcan al deterioro
bio-psico-social del adulto mayor.

Promoción: identificación y optimización de las posibilidades existentes de Asistente Domiciliario en Rosario
cada persona cuidada, de las conductas resilientes, promoviendo acciones
de estimulación que permitan o fortalezcan la integración social a fin de
lograr una mejor calidad de vida.

Educación: el cuidador domiciliario es un interlocutor de conocimientos
incorporados para quien cuida y para su grupo familiar. Transmite conceptos
sobre cuidados y autocuidados, brinda información sobre recursos
existentes a nivel comunitario, incide en la desmitificación de prejuicios y
estereotipos sobre los adultos mayores. Asistente Domiciliario en Rosario

Asistencia: provee apoyo y entrenamiento a los adultos mayores para el
desenvolvimiento en las actividades de la vida diaria, cuidado de la salud y
rehabilitación.

El perfil técnico del Cuidador Domiciliario estará dado por el conjunto de
aptitudes, conocimientos y experiencia laboral de una persona. Establecer y regular
el perfil técnico implica la coherencia y concordancia con las funciones y las
tareas que se requieren para dar cumplimiento al perfil laboral de quien se Asistente Domiciliario en Rosario
desempeña como tal.

En la construcción del perfil técnico, será importante trabajar aspectos
relacionados a sentimientos de omnipotencia, impotencia o frustración ante la
imposibilidad de dar respuestas a todas las demandas que pueden realizar los
adultos mayores.

Es fundamental trabajar en la identificación y delimitación de metas posibles.

El perfil laboral del cuidador domiciliario consiste en un conjunto de tareas,
funciones, acciones y características de un trabajo determinado. Asistente Domiciliario en Rosario
Una vez definidos estos conceptos podemos identificar cuáles son las tareas
básicas que se encontraran en el perfil laboral de un Cuidador Domiciliario:
Acompañamiento y asesoramiento en todas las actividades de la vida diaria,
Administración de medicación

indicadas por el médico,
Preparación de alimentos (ingesta asistida),
Higiene, arreglo personal y hábitat,

Acciones preventivas de accidentes,
Actividades recreativas y ocupacionales acorde a sus posibilidades, Asistente Domiciliario en Rosario
Colaboración en las practicas indicadas por el profesional,
Difusión de acciones de promoción de la salud y reinserción social,
La conjunción del perfil técnico y laboral del Cuidador Domiciliario implica
formación, idoneidad, responsabilidad, compromiso, disposición para trabajar en
equipo, aceptación de indicaciones, capacidad para realizar aportes,
confidencialidad y ética.

Para comprender nuestro rol y funciones es necesaria la construcción de un vínculo
adecuado con la persona a cuidar y su familia, si la tuviera. Asistente Domiciliario en Rosario
El vínculo implica la presencia de dos y por supuesto el reconocimiento de otro
diferente y diferenciado. El Cuidador Domiciliario y la persona mayor construirán
un vínculo. Crecemos, aprendemos y nos relacionamos porque somos seres
sociales, porque nos vinculamos.

Este vínculo supone la posibilidad de un encuentro intergeneracional que derribe
estereotipos y que genere un espacio genuino de acercamiento y escucha.
El vínculo exige ponerse en la piel del otro,

explorar que siente, que piensa,
escuchar y responder a sus necesidades con flexibilidad aceptando sus diferencias.
No solo importa las tareas que realizo como Cuidador Domiciliario sino también la Asistente Domiciliario en Rosario
forma.

La relación Cuidador Domiciliario / persona cuidada es asimétrica. Esta
asimetría no implica una relación de poder, implica una relación de
complementariedad a fin de propiciar el desarrollo de potencialidades que
favorezcan la autonomía.

El Cuidador Domiciliario aporta saber, habilidades y destrezas en relación al
cuidado que requiere la persona mayor. En este vínculo que construimos con la
persona cuidada, debemos tener una distancia óptima. ¿Qué significa? Que para
llevar a cabo un trabajo eficaz, Asistente Domiciliario en Rosario

se debe mantener una distancia prudencial con
respecto a lo que le sucede al otro, ya que de no ser así: o la cercanía nos invade y
perdemos objetividad, o la lejanía es tan grande que no logro conectar con la
empatía necesaria para operar. La distancia óptima es un factor fundamental en
la relación cuidador-persona cuidado.

Esta relación equilibrada posibilita verdaderos cambios emocionales y permite
una mayor conciencia de la situación y la posibilidad de acceder a una herramienta
fundamental: la prevención.

El grado óptimo de distancia o cercanía varia de una persona a otra e incluso en Asistente Domiciliario en Rosario
la misma persona a lo largo del día. No es una tarea sencilla ya que requiere
capacidad de reflexión, autocritica y flexibilidad.

Tenemos que estar muy atentos
para que la extrema cercanía o distancia emocional con la persona cuidada impida
verla como otro diferente y se provoque una incorrecta intervención llevando a la
fragilización de la persona mayor.

Los enfermos de Alzheimer
y sus cuidadores: intervenciones Asistente Domiciliario en Rosario
de enfermería

El envejecimiento conlleva un incremento de enfermedades degenerativas
y una serie de necesidades a las que ha de enfrentarse la sociedad actual ofreciendo servicios sociosanitarios y profesionales especializados que ayuden a
mantener una óptima calidad de vida en personas mayores y su entorno1

La demencia afecta a nivel mundial a unos 35,6 millones de personas
(2010). Cada año se registran 7,7 millones de casos nuevos, siendo la enfermedad de Alzheimer (EA) la demencia más frecuente. Se prevé que el
número total de personas con demencia prácticamente se duplique cada
20 años, de modo que pasaría a 65,7 millones en 2030 y a 115,4 millones en 20502

Si analizamos la estadística que se refiere a la EA, en España afecta a unas 800 000 personas y se es Asistente Domiciliario en Rosariopecula que existen 200 000 personas sin diagnosticar, lo que supone un 1,36% de la población

El término “enfermedad de Alzheimer” fue acuñado por Emil Kraepelin, maestro de Louis Alzheimer, y se identifica como un tipo de demencia caracterizada por una afectación precoz de la memoria seguida

por un deterioro cognitivo de otras funciones superiores de forma progresiva y cuya causa es todavía desconocida. Las manifestaciones que se
valoran como criterio diagnóstico son: alteraciones cognitivas, funcionales, conductuales y signos neurológicos clásicos.

La EA se caracteriza por un deterioro progresivo de las funciones
intelectuales en todos los pacientes. Sin embargo, la evolución de los
síntomas es muy variable; mientras que en unos casos es muy rápida, en Asistente Domiciliario en Rosario
otros, el deterioro puede evolucionar en más de 10 años. Existen varios
factores de riesgo directamente relacionados con el padecimiento de la

EA, entre los que destacan: la edad y el sexo; la obesidad; la hipercolesterolemia; la hipertensión arterial y la diabetes mellitus; la educación; la
genética o el tabaco.

Para abordar la EA se precisa de una adecuada coordinación entre
los distintos niveles asistenciales y una orientación asistencial desde un
equipo interdisciplinar, que fomente la atención integral del individuo y
su familia. Los elementos de trabajo comunes para todas las disciplinas,
que intervienen en la atención de los enfermos de Alzheimer, en los diferentes niveles de atención, es la valoración geriátrica integral que consta
de la valoración clínica, capacidad funcional física, mental y social y la
terapia no farmacológica.

Es importante que todos los profesionales que
intervienen en la atención dispongan de conocimientos y habilidades
suficientes para su prevención, captación, diagnóstico inicial, seguimiento y tratamiento de los síntomas más comunes.

El cuidado de los enfermos de Alzheimer es proporcionado normalmente por familiares, denominados cuidadores informales; no obstante,
también pueden proporcionarlo otros agentes de la red de servicios de
atención pública que ayudan de forma regular y continua a la persona
dependiente. Asistente Domiciliario en Rosario

Se conoce como cuidador informal aquella persona encargada de realizar el cuidado no profesional de los pacientes en situación
de dependencia. Los cuidadores informales son susceptibles de precisar Asistente Domiciliario en Rosario
cuidados de enfermería; por tanto, son un componente importante de Asistente Domiciliario en Rosario

los cuidados, tanto por el número de personas cuidadoras como por las
repercusiones en el estado de salud que se derivan del cuidado a personas Asistente Domiciliario en Rosario
en situación de dependencia crónica

Las tareas que realiza el cuidador informal se orientan principalmente
a facilitar el desarrollo de las actividades de la vida diaria, vigilar y controlar, así como acompañar y apoyar emocionalmente a los pacientes.
La acción cuidadora cambia con el tiempo según evoluciona la enfermedad. Al principio, las tareas suelen estar centradas en la vigilancia
y control, y a medida que avanza la enfermedad aumenta el grado de

implicación del cuidador en las actividades básicas de la vida diaria
(ABVD) del enfermo Asistente Domiciliario en Rosario

En cuanto a las repercusiones más habituales en la salud de los cuidadores informales, hay evidencia suficiente para afirmar que cuidar a
enfermos de Alzheimer genera un desgaste en las reservas físicas y psicológicas de los cuidadores como consecuencia de la dedicación que el
cuidado requiere, que repercute en la vida social, personal y económica
del cuidador; es lo que se conoce como síndrome del cuidador o sobrecarga del cuidador Asistente Domiciliario en Rosario

Los objetivos del estudio son clasificar las necesidades que con mayor Asistente Domiciliario en Rosario
frecuencia se identifican en los familiares que cuidan a los enfermos de

Alzheimer, determinar qué recursos sociosanitarios se ofertan a los pacientes con Alzheimer y su familia y especificar qué competencias profesionales debe desarrollar el profesional de enfermería en el abordaje del
paciente diagnosticado de EA y su familia.

Analizada la literatura científica, presentamos los resultados estructurados en relación con los objetivos propuestos inicialmente, y de forma
simultánea la discusión de los mismos. Asistente Domiciliario en Rosario

Clasificación de las necesidades de los familiares que
cuidan a enfermos de Alzheimer

La literatura especializada evidencia que la principal necesidad de los Asistente Domiciliario en Rosario
cuidadores es la de información con respecto a la evolución y progreso de
la enfermedad. Autores como Domínguez10 señalan que la escasez Asistente Domiciliario en Rosario

de conocimiento es la situación que genera más problema. Martínez 
ratifica en su estudio que hasta el 96% de los cuidadores refiere desconocimiento y miedo a enfrentarse al enfermo, independientemente de
que los cuidadores se consideren personas dispuestas a aprender y a realizar
los cuidados que requiera su familiar.

El escaso conocimiento de los cuidadores sobre los cuidados que deben
realizar a los pacientes revierte negativamente en su salud y en la persona
cuidada. Consideramos necesario detectar las áreas de información que Asistente Domiciliario en Rosario

precisan los cuidadores familiares para facilitar una atención más efectiva,
ya que las vivencias son únicas para cada persona y por tanto las necesidades percibidas por los cuidadores pueden variar dependiendo de las
diferentes circunstancias que rodean a la familia, la etapa del proceso demencial y el grado de dependencia del enfermo12. En cuanto a la forma de
abordar la información, Sotto13 indica que debe ser de fácil comprensión y
abarcar asesoramiento sobre el diagnóstico, opciones de tratamiento y sus
implicaciones, así como sobre los recursos disponibles.

Íntimamente ligado con la necesidad de información se encuentra
la de formación. Esta debe proporcionar a los cuidadores recursos para Asistente Domiciliario en Rosario
mejorar o adquirir conocimiento sobre la enfermedad y su evolución,

adquirir habilidades para afrontar actividades cotidianas como la higiene, la alimentación, el vestido, la deambulación, la incontinencia, la
movilización o desorientación Instruir sobre la disponibilidad y
cómo acceder a los recursos y servicios que existen en la comunidad se asocia con efectos positivos sobre el cuidador, como la reducción de la
ansiedad, una mejor calidad de vida al disminuir los niveles de estrés y
depresión del cuidador y también es preciso ayudar a adaptar el entorno Asistente Domiciliario en Rosario
de manera que se facilite un cuidado seguro tanto al paciente como al
cuidador.

Es conveniente que además de la formación a los cuidadores se les
facilite ayuda para las tareas diarias, es decir ayuda física. Cuando se
proporciona ayuda física a los cuidadores mejora su salud y se considera

la mejor forma de prevenir la depresión y la sobrecarga en los cuidadores
de personas con demencia.

Respecto a la etapa de duelo, es importante que los profesionales Asistente Domiciliario en Rosario
ayuden a abordarla. Si se hace de forma adecuada, es un momento en
el que los cuidadores pueden tomar conciencia de la labor realizada en el
cuidado-apoyo del paciente y así asumir mejor la pérdida.
Otro aspecto abordado en los estudios analizados es la necesidad de
apoyo social, definido como una práctica de cuidado que se genera en

el intercambio de relaciones entre las personas y se caracteriza por expresiones de afecto, afirmación o respaldo de los comportamientos de
otra persona, así como la entrega de ayuda simbólica o material a otra
persona11. Este apoyo social puede realizarse desde el entorno familiar, Asistente Domiciliario en Rosario
con un cuidador sustituto para que el cuidador principal pueda salir

de casa o tome un descanso. Atender la dimensión social del cuidador
proporciona beneficios como el bienestar psicológico, la percepción de
mejor calidad de vida, previene significativamente los síntomas depresivos y mejora la satisfacción con la vida25,26.
Según las aportaciones de Moreno, en más del 90% de los casos,

los cuidadores demandaban la necesidad de discutir, compartir los sentimientos con otros cuidadores y recibir ayuda de organizaciones y/o
grupos de apoyo dentro de la comunidad

Recursos sociosanitarios que se ofertan a los pacientes con Asistente Domiciliario en Rosario
Alzheimer y su familia

La enfermedad de Alzheimer no solo afecta al enfermo, sino, como se
ha demostrado, produce repercusiones en las personas cercanas a este,

sobre todo en el cuidador principal, por lo que quedan justificados los
cuidados y atenciones de índole sanitaria y social, denominados habitualmente como recursos sociosanitarios, para que la calidad de vida del
tándem enfermo-cuidador sea óptima Asistente Domiciliario en Rosario

Entre los recursos disponibles para los enfermos y sus familias están
la atención a domicilio, que puede ofrecerse desde el sistema sanitario o
desde los servicios sociales, según las necesidades del paciente y familia.

Se entiende por asistencia sanitaria a domicilio el recurso que se presta a la población desde los servicios sanitarios de atención primaria de
salud y a través del cual se proporcionan cuidados de salud integrales
en el domicilio a personas con necesidades sanitarias y a sus familias. Asistente Domiciliario en Rosario
El servicio de ayuda a domicilio es un recurso de servicios sociales que

está dirigido a toda la población, pero tiene como prioridad a aquellos
usuarios que presenten discapacidades.

La literatura especializada valora positivamente el servicio de atención telefónica (SAT) proporcionado por enfermería desde la consulta
de atención especializada/primaria, a través del cual ofrece y facilita información, para evitar desplazamientos innecesarios a los cuidadores y
resolver de forma rápida sus problemas; además, contribuye a disminuir
la ansiedad, depresión, estrés y en general a obtener una mejoría en el Asistente Domiciliario en Rosario
bienestar de los cuidadores

Otros recursos que se identifican con la atención a los pacientes y sus
familias son los de atención diurna de no internamiento, que ofrecen
una atención integral durante el día a personas que por sus discapacidades precisan mejorar o mantener su nivel de autonomía, con el fin de
poder permanecer en su entorno habitual. A pesar de que los centros Asistente Domiciliario en Rosario

de día ofrecen importantes beneficios para los pacientes, los estudios
demuestran que existe una baja demanda de estos por parte de los cuidadores de enfermos de Alzheimer30,32,33.
También se consideran de gran ayuda para los cuidadores la participación en grupos de ayuda mutua (GAM). Son grupos formados por
personas afectadas por un problema común, con el objetivo de prestarse
ayuda mutua y conseguir propósitos específicos. Suelen estar guiados Asistente Domiciliario en Rosario

por un profesional y el objetivo del grupo es compartir información y
dar apoyo emocional a los cuidadores.

Se pueden organizar en los centros de salud y en las asociaciones de familiares34.
Existe otro nivel de atención que son las residencias/instituciones de

estancias temporales, las llamadas unidades de respiro, que ofrecen estancias temporales, que permiten dar descanso al cuidador principal, durante
periodos cortos, críticos o coincidiendo con periodos vacacionales.

Además de los recursos analizados en los estudios existen otros como Asistente Domiciliario en Rosario
las escuelas de cuidadores, guías sobre distintos aspectos del cuidado,
páginas web diseñadas específicamente para ayudar a los cuidadores y
residencias de estancias permanentes, que también pueden ser útiles en
el apoyo al cuidador. Asistente Domiciliario en Rosario

Competencias profesionales de enfermería en el abordaje
del paciente diagnosticado de enfermedad de Alzheimer
y su familia

Hay que destacar que son escasos los artículos que profundizan sobre las
aportaciones de las enfermeras en el bienestar del paciente y su familia.
La mayoría recomienda la necesidad de realizar más investigaciones y

publicaciones dirigidas a mejorar el conocimiento sobre las intervenciones de enfermería y asegurar unos cuidados seguros y de calidad4,36.
Es responsabilidad de los profesionales enfermeros contribuir a dar una Asistente Domiciliario en Rosario
adecuada respuesta a los problemas de los usuarios, que conlleve mejores
niveles de satisfacción de todos los actores implicados (pacientes-familias-profesionales-instituciones).

La intervención más destacada en los estudios sobre la actividad enfermera es el desarrollo de estrategias de educación sanitaria para aliviar
la sobrecarga multidimensional del cuidador y favorecer la calidad del
cuidado y de la vida. Se considera que la intervención enfermera puede Asistente Domiciliario en Rosario

centrarse en el desarrollo de técnicas de aprendizaje de la relación enfermo-cuidador, de manejo del estrés, la transmisión de información, aportar recursos que permita un adecuado afrontamiento de la situación,

talleres para que los cuidadores desarrollen habilidades en la atención
de los enfermos (técnicas de movilización, posición, comunicación, estimulación) o proporcionen apoyo emocional estimulando un entorno
que facilite compartir emociones, vivencias, angustias o sentimientos
a través de la escucha activa. Estas actuaciones se planifican desde las Asistente Domiciliario en Rosario

consultas de enfermería de los diferentes niveles asistenciales12,13,24,32,33,

y es así como la enfermera actúa de enlace informativo/formativo con
los cuidadores de los pacientes de Alzheimer. Se ha evidenciado que
las intervenciones enfermeras reducen la sobrecarga emocional, física y

psicológica de familiares y cuidadores14,15,37.

CONCLUSIONES Asistente Domiciliario en Rosario
Los enfermos de Alzheimer, especialmente durante las primeras fases
de desarrollo de la enfermedad, son cuidados en sus hogares por los
familiares más próximos. Ser cuidador principal de un enfermo de Alzheimer genera situaciones que afectan a la calidad de vida del paciente
y del cuidador.

Desde las instituciones sanitarias es preciso que se tenga en cuenta las Asistente Domiciliario en Rosario
necesidades de los cuidadores familiares, que abarquen las dimensiones

físicas, psíquicas y sociales. Entre las demandas de atención destaca una Asistente Domiciliario en Rosario
adecuada información desde el inicio de la enfermedad hasta la etapa

final, la orientación sobre el desarrollo de habilidades para realizar el
cuidado diario del enfermo y el afrontamiento de situaciones complejas,
que faciliten la organización de su vida. Asistente Domiciliario en Rosario

Se considera que los recursos sociosanitarios están infrautilizados por
parte de los cuidadores, bien por falta de conocimiento o de asesoramiento y por la dificultad de acceso, hecho que se acentúa en las zonas rurales.
Las intervenciones enfermeras más valoradas son las estrategias de

educación sanitaria, que facilitan un mejor afrontamiento de la situación. Es necesario seguir investigando sobre aquellas medidas que favorecen la calidad de vida de los pacientes y familiares y así, optimizar
la intervención profesional, por lo que consideramos indispensable fomentar la realización de estudios enfermeros sobre este tema
Conflicto de intereses Asistente Domiciliario en Rosario
No existe relación financiera o personal que pudiera dar lugar a un conflicto de intereses de alguno de los autores en relación con el artículo.

Guía práctica para familiares Asistente Domiciliario en Rosario
de enfermos de Alzheimer

En el mundo hay aproximadamente 24
millones de enfermos de Alzheimer, 6
millones en Europa y más de 500.000 Asistente Domiciliario en Rosario

personas en España. Esta enfermedad
afecta al 10% de la población mayor de
65 años y casi al 50% de quienes
superan los 85. El aumento de la Asistente Domiciliario en Rosario

esperanza de vida está convirtiendo esta
enfermedad en una epidemia, ya que el
único factor de riesgo que sabemos que
es cien por cien es la edad.

Pero esta enfermedad no sólo afecta a Asistente Domiciliario en Rosario
quien la padece, sino también a sus
familiares y cuidadores que en muchas

ocasiones sufren problemas físicos,
psicológicos, económicos, etc. derivados
del cuidado de su enfermo, or eso, este Asistente Domiciliario en Rosario
capítulo y el siguiente están dedicados a
ellos, a los cuidadores.

Debemos tener en cuenta que vivimos
en uno de los países de la Unión Europea
con el número más elevado de horas

dedicadas al cuidado de las personas en
situación de dependencia. Por lo tanto,
cabe decir que es españa es el país con
un mayor desgaste para los cuidadores
familiares y su entorno.

Las fases de la enfermedad desde la perspectiva de la familia
Fase leve
En esta primera fase la familia se Asistente Domiciliario en Rosario
encuentra perdida, no puede creer lo
que está ocurriendo. Al principio el

familiar cree que podrá con todo, pero a Asistente Domiciliario en Rosario
medida que pasa el tiempo se da cuenta
de que no es así y siente miedo. Los
sentimientos negativos que vive se van a

ir acrecentando con los cambios de
personalidad del enfermo, pues no sabe
cómo afrontarlos.

Puede ocurrir que el familiar no termine
de creerse la veracidad del diagnóstico y Asistente Domiciliario en Rosario
busque la opinión de otros profesionales(médicos de cabecera, neurólogos,
psicólogos, etc.).

El cuidador se tiene que concienciar de
la importancia que tiene que su enfermo
inicie el tratamiento cuanto antes, en
esta fase, y no esperar a que los síntomas Asistente Domiciliario en Rosario

sean más evidentes. Cuando hablamos
de tratamiento también nos referimos al
tratamiento no farmacológico
(explicado en capítulos anteriores).

Fase moderada Asistente Domiciliario en Rosario

El familiar asume la enfermedad y se
adapta poniendo en marcha diferentesacciones para convivir con ella. Los
déficits del enfermo son mayores y es
cada vez más vulnerable. La familia

tiene que planificar cómo satisfacer cada
una de sus necesidades, desde las tareas Asistente Domiciliario en Rosario
domésticas hasta los aspectos
económicos o legales.

Posiblemente se trata de la fase más
difícil y larga, porque el empeoramiento
del familiar enfermo es cada vez mayor
y aparecen las temidas alteraciones de Asistente Domiciliario en Rosario

conducta que minan la salud física y
psicológica del cuidador. Es muy
importante que el cuidador se cuide y
que busque ayuda en los recursos
asistenciales, públicos y privadosFase grave

Se trata de la última fase de la Asistente Domiciliario en Rosario
enfermedad y el cuidador llega a ella
con un gran desgaste. En esta fase es
muy difícil realizar terapias con el
enfermo, y el tratamiento va a consistir
básicamente en mantener una adecuada

calidad de vida en el desarrollo de las Asistente Domiciliario en Rosario
AVDB (higiene, alimentación…).

Asimismo, en esta fase muchos
familiares ingresan a sus enfermos en
centros especializados, ya que la grave
situación en la que se encuentran
requiere de cuidados especializados de Asistente Domiciliario en Rosario

los que no tienen conocimientos.
Formación e información
Es muy importante que los familiares de
los enfermos de Alzheimer estén bien
informados desde el comienzo de la

enfermedad. La información debe ser Asistente Domiciliario en Rosario
clara y precisa sobre las diferentes fases
de la enfermedad, la evolución, los
síntomas y las necesidades del enfermo
debe ser clara y precisa. El primero que
informa a la familia es el médico que
diagnostica la enfermedad Asistente Domiciliario en Rosario

(habitualmente el neurólogo o el
psiquiatra).

Posteriormente las
asociaciones de Alzheimer y los centros Asistente Domiciliario en Rosario
especializados pueden ser de gran ayuda
para informar y formar a los cuidadores.
Al comienzo de la enfermedad la falta de

información provoca en el familiar un
mayor desgaste físico y emocional, pues
se encuentran ante situaciones en las Asistente Domiciliario en Rosario
que no sabe cómo reaccionar.

Es importante que ya en la primera fase
reciba información legal sobre los

diferentes recursos existentes y sobre las
dificultades que se puede encontrar. A
medida que avance la enfermedad y se
vaya produciendo un mayor deterioro Asistente Domiciliario en Rosario
cognitivo y físico será necesario recibir

información y formación sobre las alteraciones de conducta y sobre higiene
postural para evitar posibles lesiones al
movilizar al enfermo en fase avanzada.

Información fiable en la Web
Internet es otra fuente de información
que nos permite buscar recursos de Asistente Domiciliario en Rosario
forma muy rápida. No obstante, existen
páginas web donde se ofrece

información no contrastada y confusa.
Por ello, ofrecemos un listado de
páginas fiables donde encontrar Asistente Domiciliario en Rosario
información y formación relacionada

con la enfermedad de Alzheimer:

•  Centro Alzheimer Fundación Reina
Sofía: www.centroalzheimer.es
•  Portal de la Confederación Española
de Familiares de Enfermos de

Alzheimer y otras demencias
(CEAFA): www.ceafa.es Asistente Domiciliario en Rosario
•  Centro de Referencia Estatal de

Atención a personas con Enfermedad
de Alzheimer y otras demencias de
Salamanca: www.crealzheimer.es
•  Fundación Alzheimer España:

www.fundacionalzheimeresp.org
•  Federación Madrileña de Alzheimer: Asistente Domiciliario en Rosario
www.fafal.org

Tipos de demencia

Existen más de un centenar de
enfermedades que, entre sus
consecuencias, tienen asociado el Asistente Domiciliario en Rosario

síndrome de demencia. Para una
primera aproximación, podemos
dividirlas en demencias

neurodegenerativas primarias,
demencias secundarias y demencias
mixtas. Asistente Domiciliario en Rosario

En las demencias neurodegenerativas
primarias se produce una afectación de

las células que forman nuestro sistema
nervioso central, las neuronas, sin una Asistente Domiciliario en Rosario
causa directamente conocida o por la
influencia multifactorial de varias a la

vez. La forma más habitual de demencia
neurodegenerativa primaria es la
enfermedad de Alzheimer.

En las demencias secundarias la causa
principal del síndrome es producida por
una enfermedad conocida y ajena al

sistema nervioso central. La más Asistente Domiciliario en Rosario
frecuente de ellas es la demencia
vascular.

Bajo el epígrafe de demencias mixtas
incluimos los casos en los que se da más
de una enfermedad a la vez las que

provocan la demencia. Los casos más Asistente Domiciliario en Rosario
abundantes son en los que encontramos
que se da enfermedad de Alzheimer y
enfermedad cerebrovascular asociada.
Demencias neurodegenerativas
primarias:

•  Enfermedad de Alzheimer.
•  Demencia con cuerpos de Lewy.
•  Demencia frontotemporal.
•  Otras. Asistente Domiciliario en Rosario

Demencias secundarias:
•  Demencia vascular.

•  Demencia asociada a tumores
cerebrales.
•  Hidrocefalia normotensiva.

•  Infecciones.
•  Otras.
Demencias mixtas: Asistente Domiciliario en Rosario
•  Enfermedad de Alzheimer asociada y

enfermedad cerebrovascular.
•  Otras.

Enfermedad de Alzheimer Asistente Domiciliario en Rosario

Es la forma más frecuente de demencia
(supone en torno al 50-70% de todas las

demencias) y tiene como síntoma inicial
y característico la pérdida de memoria

para los hechos recientes, preservándose
durante más tiempo los recuerdos que
forman parte de la memoria más Asistente Domiciliario en Rosario
remota, como pueden ser los recuerdos de juventud e infancia.

Según avanza la
enfermedad, van apareciendo
problemas con el lenguaje, la atención,
el reconocimiento, la comprensión y la

  Asistente Domiciliario en Rosario

realización de acciones. Las alteraciones
de conducta son variadas en cuanto a
tipo y frecuencia en la evolución y
desarrollo de la enfermedad.

Los conflictos familiares
Ante el diagnóstico de enfermedad de
Alzheimer, y debido a las demandas y

tareas que va a suponer la enfermedad, Asistente Domiciliario en Rosario
es fácil que aparezcan conflictos
familiares. Es cierto que en muchas

familias en las que existe una buena
comunicación, además de organización
y planificación, los conflictos van a ser
mínimos o nulos. Asistente Domiciliario en Rosario

Los conflictos familiares surgen de la
convivencia social, ya que se pone en
evidencia las diferencias de intereses y

deseos así como los valores de sus
miembros. Por tanto, el hecho de que
existan discrepancias es normal.
Esta enfermedad va a afectar a toda la

familia, que va a pasar por diferentes Asistente Domiciliario en Rosario
etapas de desarrollo. En cada una de
estas etapas se pueden producir Asistente Domiciliario en Rosario
distintos tipos de conflictos.

Nos equivocamos si pensamos que la mejor
forma de solucionarlos es evitarlos, no
hablando de ellos, que es lo que ocurre
en muchas familias. Por el contrario, lo

mejor es encontrar el método más
adecuado para solventarlos.

La mejor forma de solucionar los Asistente Domiciliario en Rosario
conflictos es mediante una buena
comunicación, pero debemos tener

cuidado porque cuando las emociones
son muy intensas se va a dificultar la

capacidad de escucha y de
entendimiento. Por eso, antes de
empezar a dialogar es importante
tranquilizarnos. Asistente Domiciliario en Rosario

Está claro que la comunicación es la
herramienta más importante con la que
contamos para relacionarnos con los

demás y solucionar los conflictos. Para
facilitar la comunicación es importante
que elijamos el momento adecuado para
transmitir la información y que Asistente Domiciliario en Rosario

expresemos nuestros sentimientos
teniendo en cuenta los del otro para no herir a nadie. Cuando la otra persona
esté hablando, la escucharemos de
forma activa, sin interrumpir ni juzgar.

Además, si algo no nos queda claro lo Asistente Domiciliario en Rosario
preguntaremos, no buscaremos

culpables y asumiremos nuestra parte de
responsabilidad en el conflicto.
Algunas de las técnicas más comunes de
resolución de conflictos son las
siguientes: Asistente Domiciliario en Rosario

 La negociación

Una de las técnicas más utilizadas para
la resolución de los conflictos es la
negociación. Consiste en que las partes Asistente Domiciliario en Rosario

se reúnen y buscan resolver por sí
mismas los asuntos que provocaron el
conflicto, dialogando y comunicándose
para llegar a un acuerdo.

Podemos decir que la negociación es un Asistente Domiciliario en Rosario
medio de resolución de conflictos

cuando las partes desean mantener la
relación de intercambio, bajo unas
nuevas bases o condiciones aceptadas.
Para que la negociación tenga éxito las Asistente Domiciliario en Rosario

partes implicadas deben desear llegar a
un acuerdo. Hay que combinar la parte

competitiva, para alcanzar los objetivos,
y otra cooperativa, para ayudar y Asistente Domiciliario en Rosario
realizar concesiones.

Existen diferentes formas de negociar,
siendo las dos más básicas las siguientes:
Negociación competitiva o
negociación desde posiciones:

Cada parte busca el máximo beneficio
posible y acepta ceder sólo en lo que sea
imprescindible. Cuando se adopta esta Asistente Domiciliario en Rosario
estrategia las partes no están realmente

interesadas en llegar a un acuerdo
satisfactorio para todos, y tampoco les
interesa el futuro de la relación, por lo

que esta suele llegar a romperse. Asistente Domiciliario en Rosario
Negociación cooperativa o
negociación de principios:

Las partes se centran en localizar
intereses comunes que les permitan
avanzar hacia puntos de acuerdo. Si

cada parte conoce lo que la otra espera Asistente Domiciliario en Rosario
del proceso es posible que se establezca
una buena comunicación entre ambas

que permita el entendimiento y la
adopción de acuerdos.

A veces son necesarias varias reuniones Asistente Domiciliario en Rosario
para llegar a un acuerdo. Cuando esto

ocurre se produce el proceso de cierre,
lo que significa que se han encontrado
una o varias soluciones al conflicto. El

acuerdo puede ser verbal o por escrito.

10.4.2. El arbitraje Asistente Domiciliario en Rosario
Esta técnica, como su nombre indica,
requiere la intervención de un tercero
que escucha lo que cada parte tenga que

decir y, en base a ello, toma una decisión
vinculante. El árbitro no decide quién es Asistente Domiciliario en Rosario
culpable, sino que se limita a señalar
cuál es su opinión.

10.4.3. Mediación
Aquí se cuenta con la colaboración de un
tercero, que es imparcial y que no
decide sobre las soluciones. Lo que se Asistente Domiciliario en Rosario
pretende con ello es que las partes se

reconcilien y que busquen, de manera
conjunta, posibles soluciones.
La función del mediador consiste en

encontrar los aspectos problemáticos
para ayudar a las partes a encontrar los Asistente Domiciliario en Rosario
puntos de consenso y formular
compromisos duraderos.

Como se ha dicho anteriormente, es muy
importante que el cuidador familiar esté
informado sobre los recursos jurídicos

con los que puede contar y que conozca Asistente Domiciliario en Rosario
todas las dificultades que se va a poder
encontrar durante el desarrollo de la

enfermedad, ya que en la mayoría de los
casos los familiares desconocen todos
estos recursos. Asistente Domiciliario en Rosario

Autocuidado emocional

El cuidador principal, en su afán por
atender todas las necesidades del
enfermo, desatiende sus propias

necesidades. Algunos cuidadores
dedican casi todo su tiempo (incluso Asistente Domiciliario en Rosario
dejando de trabajar para cuidarle),

generalmente en solitario, durante
muchos años.

El hecho de vivir en una situación de
estrés continuado, realizando tareas monótonas y repetitivas a diario, con
sensación de falta de control sobre el

resultado final de esta labor puede Asistente Domiciliario en Rosario
agotar las reservas psicofísicas del
cuidador (Goode y cols, 1998).

También es frecuente que se desarrollen
actitudes y sentimientos negativos hacia Asistente Domiciliario en Rosario

los enfermos a los que se cuida,
desmotivación, depresión-angustia,
trastornos psicosomáticos, fatiga y
agotamiento no ligado al esfuerzo e irritabilidad (Rodríguez del Álamo,
2002). Asistente Domiciliario en Rosario

Algunas personas en esta situación
desarrollan el síndrome de cuidador
quemado: profundo desgaste emocional Asistente Domiciliario en Rosario

y físico que experimenta la persona que
vive con un enfermo crónico incurable.

Algunas de las señales de alarma que
pueden ayudarle a percibir la sobrecarga
son las siguientes: problemas para dormir, pérdida de contacto social,
aumento del consumo de alcohol y

sedantes, cambios en los hábitos
alimentarios, dificultades para
concentrarse, pérdida de interés por
actividades que antes le producían

placer, actos rutinarios y repetitivos

como limpiar la casa continuamente,
enfadarse fácilmente o notar que tiene
un trato desconsiderado con el resto de
sus familiares y amigos (Méndez y cols.).

Alteraciones derivadas del cuidado

Alteraciones físicas
Los familiares cuidadores primarios de
un enfermo de Alzheimer suelen tener

peor salud que los miembros de la
familia no cuidadores, y corren riesgo de
sufrir mayor incidencia de problemas
orgánicos y fisiológicos.

Una encuesta
realizada a cuidadores de enfermos de
Alzheimer en España (Badia et al, 2004)
reveló que la gran mayoría de ellos

(84%) desarrollan problemas físicos; el
52,2% dolores de cabeza, el 60,4%
dolores de espalda, el 73% tiene ahogos,
un 68,7 % sufre de insomnio o de sueño
no reparador, el 77,6% muestra fatiga y

el 14,2% fracturas óseas o esguinces.
Sin embargo, a pesar de presentar un
alto número de problemas fisiológicos

no suelen acudir a consultas médicas.

Asimismo, realizan menos “conductas
de cuidado de la propia salud” tales
como no dormir lo suficiente,
alimentarse de forma inadecuada,
realizar escaso ejercicio físico, abusar

del tabaco o alcohol, no vacunarse,
automedicarse o incumplir los
tratamientos médicos (Webber et al,
1994).

También es habitual que consuman café
en exceso, tabaco, alcohol o/y
ansiolíticos e hipnóticos.

Alteraciones
psíquicas

Badia et al (2004) también registraron
la problemática psicológica que referían

los cuidadores principales de enfermos
de Alzheimer. Prácticamente todos, el
94,4%, refieren sintomatología
psicológica: el 68,7% refiere estrés, el
64,4% ansiedad, el 56,3% depresión o

síntomas depresivos, sensación de culpa
el 67,2%, irritabilidad el 60,1% y
sensación de estar más agresivo el
36.9%.

Es frecuente que los cuidadores perciban
cambios en su personalidad o forma de
ser. Refieren sentirse desbordados por el

problema (todo el día centrados en el
paciente), reconocen que conceden

demasiada importancia a detalles
diarios nimios sin relevancia y están
más irritables que de costumbre.

Asimismo abandonaban los
autocuidados personales a sí mismos
(peluquería, alimentación, ropa, etc.).
Alteraciones en las

relaciones personales
El 54% de los cuidadores reconocen que
desde que comenzó el cuidado del

enfermo han abandonado o desatendido
las atenciones que daban a otros
familiares.

También muestran menos
interés por actividades que sí
importaban antes como la relación con
los amigos o la relación de pareja.

¿Qué es el autocuidado?

El autocuidado se define como: “Las
decisiones que toma un individuo para
prevenir, diagnosticar y tratar su
situación personal de enfermedad; todas
las acciones individuales dirigidas a

mantener y mejorar su salud; y las
decisiones referidas a usar tanto los
sistemas de apoyo informal, como los

servicios médicos formales”.

Esta definición del autocuidado hace
referencia a habilidades del tipo:

realizar diagnósticos sencillos (tomar la
temperatura, presión arterial y pulso),
cuidarse en condiciones agudas sencillas
(constipado, quemaduras), seguir las
pautas médicas en enfermedades
crónicas, etc.

Pero el autocuidado, además de realizar
hábitos saludables (ejercicio,
alimentación, eliminar el consumo de
tabaco y alcohol, etc.) y atender a las
necesidades físicas, implica cuidar los
aspectos emocionales.

Para ello es fundamental en primer
lugar prestar atención a lo que uno
siente y darse permiso para que esa
emoción surja sin entrar en juicios de
valor. No es fácil para el cuidador

reconocer algunas de las sensaciones
que está viviendo ya que suelen ser
negativas: rabia, tristeza y miedo.

Una vez que se reconocen estas emociones no
es necesario actuar, aunque a veces es
importante canalizarlas bien para no
descargarlas en áreas de nuestra vida en
las que no entenderían nuestra reacción.

A veces creemos que negando los
sentimientos o reprimiéndolos los
hacemos desaparecer, pero no es así.

De esa forma añadimos más tensión y es
frecuente que nos desborden en el
momento menos esperado, por lo que
una vez que reconocemos lo que

sentimos, es importante reconducirlo
positivamente. Es un proceso de
aprendizaje que implica relajar el cuerpo

y hacer la respiración consciente. El
aprendizaje de técnicas de respiración y
relajación requiere un tiempo y un
esfuerzo.

Una vez que uno aprende a relajarse es
bueno cuestionar esas emociones.
Aceptar que surgen de forma
espontánea, sentirlas y reconducirlas.

¿Cómo debería cuidarse el cuidador?

Físicamente

Es frecuente que la sobrecarga del
cuidado del enfermo repercuta en el
descuido de la salud del cuidador. Es
fundamental intentar mantener unas

rutinas que incluyan hábitos saludables
como comer bien y a sus horas con una

dieta equilibrada. Hacer ejercicio
(caminar, bailar, montar en bicicleta)
diariamente si es posible. Dormir y
descansar varias veces al día.

Psicológicamente
El cuidado de un enfermo puede suscitar
muy variados sentimientos. Es
importante que aprenda a reconocer sus
sentimientos y pueda descargarse.

Solicite y busque profesionales que le
escuchen, le ayuden a aclarar sus dudas
y le enseñen técnicas de respiración

(abdominal o alterna) y relajación
(Jacobson, visualización, etc.).

La psicoterapia (individual o grupal)
puede ayudarle a comprender mejor
cómo se siente para asi afrontar las

nuevas situaciones del cuidado.
Compartir estas experiencias con

personas que pasan por una situación
similar es de extrema utilidad para poder
afrontar el día a día con el enfermo.

Relaciones personales

El cuidado del enfermo llega a consumir
todo el tiempo del cuidador principal. A
nivel social, esto tiene una importante

repercusión en las relaciones personales
del cuidador.

Tener una adecuada red social ayuda a
prevenir el estrés en el cuidador y la
sobrecarga. Es fundamental intentar

mantener las relaciones personales con
el entorno (otros familiares, amigos,
vecinos, etc.) y adaptarlas a las nuevas
circunstancias personales.

Quizá no
pueda quedar con sus amigos para pasar
un día o un fin de semana fuera, pero sí
puede hablar por teléfono a menudo con

ellos, no renuncie a ese apoyo.
La comunicación del enfermo de
Alzheimer es otra fuente de frustración
para el cuidador. La comunicación
va deteriorándose a medida que

avanza la enfermedad.

El lenguaje
espontáneo disminuye y las
conversaciones cada vez se hacen más
cortas, afectándose tanto la producción
como la comprensión del lenguaje

verbal. Llegará el día en que no
comprenda lo que le decimos y sea

necesario recurrir a la comunicación
no verbal (gestos, imitación, caricias,
sonrisa).

A continuación vamos a darles una serie
de recomendaciones para hablar con el
enfermo:

•  Cuando hable con el enfermo, capte
su atención antes de comenzar la
conversación y mírele siempre a los

ojos cuando le hable o le escuche.
•  Llámele siempre por su nombre, así
mantendremos su orientación
personal.

•  Use un lenguaje sencillo, con frases
cortas y sencillas. Hable lento y claro.
•  Intente hablar en positivo. Es mejor
indicarle lo que debe hacer, más que

lo que no debe hacer (es preferible
decirle “quédate en la silla” que “no te
levantes”).

•  Si le dan algo a elegir, no ofrecerle
más de dos alternativas para no
confundirle.

•  Como la velocidad de comprensión
está enlentecida y tardará más tiempo
en elaborar una respuesta, déje un
tiempo para responder.

•  Intente dividir las tareas (por ejemplo
vestirse) en otras más sencillas y
procure no seguir hasta no cumplir
los pasos previos.

•  Cuando el enfermo haga la misma
pregunta una y otra vez, procure

mantener la calma y contéstele
brevemente.
•  Trátele con respeto y no hable con
otra persona como si él no estuviera
•  No escatime gestos cordiales:

sonrisas, abrazos, etc. Le infundirán
confianza y facilitará la tarea de la
comunicación.

Planificación del tiempo
Es fundamental que realice actividades

agradables en las que no esté
necesariamente con el enfermo, necesita
un tiempo de respiro. Para ello tendrá

que planificar quién puede atender a su
familiar durante este tiempo (algún
familiar, tiempo de respiro, centro de
día, etc.). Y posteriormente plantearse

qué quiere hacer y cómo llevarlo a cabo.

Es posible que al principio le cueste
separarse durante unas horas del
enfermo, incluso que no pueda disfrutar

de las actividades como antes, pero no
se preocupe, poco a poco podrá disfrutar

del tiempo libre o de ocio para usted.
Todo requiere un aprendizaje.

Durante el tiempo que esté con su
familiar realice actividades que puedan
compartir y le hagan a ambos la vida

más agradable: pueden oír música
juntos, leer un libro en voz alta (mejor si
es conocido), ver fotos o películas

antiguas o quedar con familiares
comunes que reconozca.

¿Con qué ayudas cuenta el familiar?
Apoyo formal
Los apoyos formales son servicios
comunitarios de respiro para el

cuidador. Se pueden solicitar en los
servicios sociales de cada municipio
siguiendo una serie de trámites que
facilitan las trabajadoras sociales.

Teleasistencia
La teleasistencia es un dispositivo
instalado en el domicilio y conectado a
la red telefónica. Con la teleasistencia es
posible una comunicación telefónica de

emergencia sin necesidad de utilizar el
teléfono, vía manos libres. Funciona las
24 horas del día, todos los días de año.

Permite una atención inmediata y
permanente a personas que necesitan
apoyo para continuar viviendo en su
domicilio. Este servicio es aconsejable
para personas que viven solas o que

viven con otro mayor o cuidador
principal.

Servicio de Ayuda a Domicilio
Los servicios de ayuda a domicilio son
todos aquellos que el enfermo recibe en

su hogar para asegurar la permanencia
en su entorno habitual el mayor tiempo
posible. Los servicios se ajustan a las
necesidades individuales del enfermo

para asegurar al máximo su autonomía.
Los servicios que se pueden ofrecer son:
aseo personal, manejo e higiene de

personas encamadas, tareas propias del
hogar (limpieza del domicilio, lavado y
planchado de ropa, comida, etc.),

acompañamiento y adaptaciones del
domicilio u otras ayudas técnicas. Los

profesionales que desarrollan el trabajo
son auxiliares de clínica o geriatría.

Centros de Día
Son centros donde se presta atención
socio-sanitaria preventiva y
rehabilitadora a personas aquejadas de

algún tipo de deterioro cognitivo
(enfermedad de Alzheimer y otras
demencias) o con alguna limitación física. Algunos de los servicios que
pueden prestarse en este tipo de centros
son: transporte adaptado, higiene

personal, comedor, atención sanitaria,
terapia ocupacional, fisioterapia,
actividades recreativas, apoyo a la
familia y a los cuidadores.

El principal objetivo de de los centros de
día es favorecer al máximo nivel de
autonomía de los enfermos y que

continúen en su domicilio. Las horas que
permanecen en el centro suponen un
importante alivio en el cuidado para los

familiares de los enfermos de
Alzheimer.

Los centros de día también suelen
ofrecer un programa de información,
asesoramiento y apoyo para cuidadores.

Residencias de Mayores
Las residencias son centros que ofrecen
alojamiento permanente y atención

especializada para enfermos de
Alzheimer. En algunos casos la

evolución de la enfermedad o la
situación familiar, económica o social
impide que los enfermos puedan ser
atendidos adecuadamente en sus
domicilios.

En las residencias se pretende mantener,
en la medida de lo posible, las
capacidades físicas (ejercicio físico

individualizado) y psíquicas
(psicoestimulación cognitiva) del
paciente. Un adecuado seguimiento de
la evolución de los problemas médicos,
psíquicos y sociales.

Al igual que los centros de día, es
habitual que tengan un programa de
apoyo a los familiares.
Apoyo informal

Programas de formación /
información

El principal objetivo de los programas de
formación para cuidadores es dotarles
de información y herramientas que les

permitan afrontar las situaciones nuevas
que van surgiendo en el cuidado del
enfermo.

Los programas psicoeducativos
pretenden dar a conocer las
características de la enfermedad
(síntomas, evolución, situaciones

críticas), sus consecuencias y el manejo
de los problemas que surgen en el

cuidado (movilizaciones del enfermo,
adaptación del hogar, etc.). También se
abordan las posibles soluciones o
estrategias que ayudan al cuidador a

hacer frente a la incertidumbre y
desempeñar su papel lo mejor posible.
Habitualmente los cursos los realizan

otros cuidadores de similares
características, por lo que también
aportan un espacio de relación en el que
pueden compartir experiencias con
otras personas.

Los profesionales que
imparten los cursos, habitualmente
también tratan a los enfermos desde su
disciplina (terapia ocupacional,

fisioterapia, psicología, medicina, etc.).
Los programas de formación para
cuidadores permiten mejorar la
información con respecto a la

enfermedad, lo que favorece en los

cuidadores un sentimiento de control de
la situación y autoeficacia en el cuidado.
El inconveniente de la información es
que no reduce el malestar emocional y

algunas personas sienten cierta angustia
al conocer la normal evolución de la
enfermedad antes de que el enfermo
esté en esta fase.

Grupos de Ayuda Mutua (GAM)
El GAM se basa en el principio
“Compartimos el mismo problema, así
cuando ayudo al otro, me ayudo a mí
mismo”.

El grupo lo forman familiares y
cuidadores de enfermos de Alzheimer
que acuden periódicamente (semanal,

quincenal o mensual) a las sesiones de
unos 90 minutos con el compromiso de
pasar un tiempo juntos como medio para
conseguir apoyo, consejo, protección o

acompañamiento durante el proceso de
aprendizaje en el que se encuentran
(Hornillos y Crespo, 2008).

El objetivo
de estos grupos es que los cuidadores
puedan conocer a otras personas que
viven una problemática parecida, lo que

les proporciona la oportunidad de
recibir apoyo psicológico, emocional y
social. Habitualmente están dirigidos
por voluntarios, no profesionales.

Psicoterapia (individual y grupal)

En este caso, es un profesional de la
salud mental (psicólogo o psiquiatra) el

que intenta ayudar al cuidador a
adaptarse lo mejor posible a la difícil
situación del cuidado.

La intervención
pretende mejorar la sintomatología y
reducir el sufrimiento personal del
cuidador dotándole de estrategias de
afrontamiento adecuadas a su situación.

Hay muchos tipos de intervenciones
(psicodinámica, cognitivo-conductual,
sistémica, etc.) y el formato de la
intervención psicoterapéutica puede ser

individual o grupal. Habitualmente el
formato grupal es el que se realiza más

frecuentemente en Asociaciones de
Alzheimer y ha mostrado ser más
efectivo.

Consejos para el cuidador
Sobre el autoconcepto
•  Aceptar que las reacciones de
agotamiento son frecuentes e incluso

previsibles en un cuidador. Son
reacciones normales ante una
situación “límite” en la que se necesita

apoyo.

•  No olvidarse de sí mismo poniéndose
siempre en segundo lugar. El

“autosacrificio total” no tiene sentido.
•  Pedir ayuda personal al detectar estos
signos, no ocultarlos por miedo a
asumir que “se está al límite de sus

fuerzas”, ni tampoco por culpa de no
ser un super-cuidador.
•  Valorar los esfuerzos que se hacen,

centrarse en los éxitos de la vida
cotidiana y no tanto en las
deficiencias y fallos que se tengan.

Consultar a los profesionales

 

• Informarse de las características de la
enfermedad: síntomas, evolución,
tratamientos, posibles complicaciones,
etc.

• Formarse a nivel práctico para
enfrentarse a los problemas derivados,
tales como nutrición, higiene,
adaptación del hogar, movilizaciones
del paciente, etc. Todo ello incrementa

el sentimiento de control y de eficacia
personal.

• Acudir a los profesionales (psiquiatra
o psicólogo) habitualmente ubicados
en las Asociaciones de Familiares de
Enfermos de Alzheimer para que os

ayuden a comprender la enfermedad y
el efecto de esta en vuestras vidas.

• Acudir a los grupos de ayuda mutua
(GAM) o psicoterapias de grupo.

Podéis aprender mucho de cómo otras
personas resuelven problemas

parecidos a los vuestros.

• Aprender técnicas de respiración,
relajación (Jacobson, Schultz) y
visualización.
• Los profesionales pueden ayudar a que

 

se sea más asertivo. Hay que saber
poner límite a las demandas del
paciente; aprende a decir NO, sin
sentirse culpable por ello.

• Desahogarse, expresar abiertamente
las frustraciones, los temores o los
propios resentimientos. Es un escape
emocional siempre beneficioso.

Organizarse

• Dedicar un tiempo a planear los
objetivos. Han de ser realistas,
ajustarse al momento en que se
realizan y con tareas alcanzables. De
nada sirve negar la realidad o

anticiparse a lo que puede que no
llegue.
• Establecer tareas prioritarias,
diferenciando lo urgente de lo
importante. Ser realista y aceptar que

hay cosas que no se van a poder
realizar. La falta de tiempo es una de
las primeras causas de agobio.
• Delegar tareas del cuidado del
enfermo en otros familiares o

 

cuidadores (sanitario o del hogar). No
creerse imprescindible.

• Alternar los momentos de actividad
con el descanso.

• Planificar actividades agradables en
las que no esté presente el enfermo,
cada día, cada semana y una vez al
mes.
• Incentivar la independencia del

paciente. No realizar por ellos lo que
los enfermos puedan hacer por sí

mismos, aunque lo hagan lentamente
o mal.

 

• Utilizar los recursos disponibles para
el cuidado del paciente: centros de
día, residencias de respiro temporal o
personal contratado de asistencia
domiciliaria.

 

Cuídarse
• Intentar hacer ejercicio físico aeróbico
(caminar, nadar, montar en bicicleta,
bailar, etc.) todos los días.
• Mantener una dieta adecuada.
• Dormir suficiente.

• Relacionarse, obligarse a mantener el
contacto con amigos y otros
familiares. Los vínculos afectivos
cálidos amortiguan el estrés y evitan
el aislamiento.

 

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