Si pasás gran parte del día triste o con malos pensamientos. Decaído. Sin ganas de hacer nada. Entonces, puede que estés deprimido.
La depresión en adultos mayores puede aparecer por muchos motivos. Cambios importantes en la vida como la muerte de una pareja, de un amigo muy querido, cambiar de casa o descubrir una enfermedad crónica. Y en este año 2020, se suma el aislamiento social obligatorio por la pandemia.
¿Estar deprimido es lo mismo que estar muy triste?
No. Te sentís triste por algo que pasó y después de un tiempo esa tristeza se va, no podemos estar alegres y felices todo el tiempo. Algunas situaciones generan sentimientos negativos de frustración, dolor o tristeza pero eso se supera un tiempo después.
La depresión es una enfermedad donde te sentís triste la mayor parte del tiempo aún cuando no sabés ni por qué. Hace que dejes de disfrutar lo que antes sí y que abandones muchas actividades importantes o dejes de ver a tus seres queridos.
¿Cómo sé si estoy deprimido?
Es muy común que no se diagnostique la depresión en adultos mayores porque sus síntomas se parecen a los de otras enfermedades o porque no se lo toma en serio.
Prestá atención a las siguientes señales, si tenés varios de estos síntomas es posible que estés deprimido.
- Te sentís triste, ansioso o «vacío» la mayor parte del tiempo.
- Te dejan de interesar o dar placer actividades que antes disfrutabas.
- Dejas de ver a tus amigos
- Perdiste la esperanza o te sentís pesimista
- Sentís culpa, falta de auto-estima e impotencia
- Tenés fatiga o menos energía
- Te cuesta más concentrarte, recordar detalles o tomar decisiones.
- Te despertás muy temprano o dormís demasiado.
- Perdés las ganas de comer o comés en exceso si antes no lo hacías
- Pensás en la muerte o el suicidio. O Intentaste suicidarte.
- Te sentís inquieto o irritable.
- Tenés dolores y molestias físicas, como dolor de cabeza, calambres o problemas digestivos sin motivo físico y que no se van con tratamiento.
¿Cómo se trata la depresión?
Primero te la tiene que diagnosticar un médico. Suele tratarse con medicación, terapia o ambas. Puede ser que necesites un cuidador a domicilio para que te ayude a recordar tomar los medicamentos o te lleve a terapia. O un acompañante terapéutico para ayudarte a salir de esa depresión.
¿Qué puedo hacer yo para prevenirla?
Envejecer es natural y es parte de la vida. Pero si cuidás bien de tu cuerpo y aprendés maneras positivas de controlar el estrés, podés retrasar o evitar problemas típicos del envejecimiento.
- No pierdas contacto con tus amigos y familiares.
- Ejercitá tu memoria y agudeza mental con ejercicios mentales para adultos mayores o juegos para ejercitar el cerebro
- Cuando tengas pensamientos negativos sobre cómo viviste tu vida, hablá con personas cercanas o tu médico o consejero sobre eso.
- Hacé nuevos amigos. Podés conocer gente nueva en talleres, cursos, bares, etc
- Usa internet. Hay todo un mundo que descubrir ahí. Podés buscar información, imágenes, aprender cosas nuevas, conocer gente o hablar con tus amigos y familiares.
- Hacé ejercicio. Conoce algunos en ejercicios para adultos mayores
- Empezá nuevas actividades
- Buscá un propósito. A muchas personas les frustra sentir que perdieron su sentido en la vida. No hace falta que sea algo muy grande y elaborado. Puede ser cuidar a los nietos, disfrutar de la vida, viajar, etc.
- Si una tarea es muy grande, dividilas en tareas más pequeñas. Hacelas cuando sientas que podés hacerlas. No te sobrecargues.
- Para tomar decisiones importantes, si no te sentís preparado, hablalas con otras personas que te conozcan bien