Qué difícil que se hace mantener la línea, sobretodo pasados los 40 años. Y todavia mas dificil, cuando ya pasamos los 60. Pero te voy a contar que es algo de costumbres principalmente. Y, si queres, podés cambiarlas.
Hay mucha comida rica pero dañina que nos ofrecen constantemente. Además que es más sencilla y rápida de cocinar. Y mucho más gustosa. Pero no te estoy diciendo que dejes de comer absolutamente cualquier cosa con un poquito de grasa.
Es normal que con la edad, por los cambios de metabolismo y disminución de la actividad física, uno acumule un poco más de grasa. O también existen otros motivos para tener la panza hinchada que no son por sobrepeso.
La clave está en comer variado. De todo un poco. Pero sí, reducir la cantidad de fritos y supercongelados, no está de más.
¿Es solo algo estético?
No, para nada. Tener muchos kilos extra sobrecarga tus articulaciones. La grasa extra se va acumulando en forma de colesterol en tus arterias. Le cuesta mucho más trabajo a tus órganos procesar toda la comida extra, no pueden trabajar bien así.
Así que no, no es por algo estético. Podríamos hablar durante horas de los mandatos culturales sobre el cuerpo. Pero este no es el caso.
Hay muchas enfermedades que están asociadas a la obesidad.
¿Obesidad y sobrepeso son lo mismo?
Hay un “peso ideal” que se calcula a partir de tu edad y altura. No siempre es posible respetarlo a rajatabla, incluso no es tan necesario. Pero cuando ya te vas mucho más allá. Digamos, por ejemplo el doble o triple de tu peso ideal, estamos hablando de obesidad. Es un peso mucho mayor del que deberías tener para no forzar excesivamente a tu organismo.
Se considera obesidad cuando tu índice de masa corporal es mayor a 30.
Riesgos de la obesidad
Por ser un adulto mayor estás en mayor riesgo de tener ciertas enfermedades, por un desgaste natural del cuerpo. Este riesgo aumenta según tu estilo de vida. Y según la prevención que hacés.
La obesidad está fuertemente relacionada con una mala dieta y moverse poco.
Tener tantos kilos extra puede provocarte muchos problemas como:
- Riesgo de padecer diabetes
- Apnea del sueño
- Somñolencia
- Reflujo
- Riesgo de diferentes tipos de cancer
- Hígado graso
- Problemas de movilidad
- Problemas de metabolismo
- Artrosis en las articulaciones
- Edemas y várices en las piernas
- Sensación de pesadez, lo cual es muy molesto y disminuye tu calidad de vida
Cómo tratar la obesidad
Como la obesidad y el sobrepeso en los adultos mayores está relacionada principalmente con el estilo de vida, es algo solucionable. Lleva tiempo, no esperes cambios drásticos de un día a otro. No existen soluciones mágicas.
Pero no te desanimes, nunca es tarde para empezar. Porque aunque aún tengas sobrepeso, vas a sentir esos cambios positivos tanto en tu cuerpo como en tu ánimo.
- Hacé actividad física. Aproximadamente 20 minutos diarios. No te preocupes por lograr todos los objetivos el primer día, empezá de a poco. Ponete metas y premiate mientras las vas alcanzando. No hace falta fatigarse.
- Tu dieta debe ser saludable. Rica en cereales integrales, verduras y frutas. Sin olvidar los pescados, un poco de diferentes carnes, lácteos, legumbres y todo lo necesario para una nutrición completa. Disminuí las grasas, los fritos, los alimentos azucarados y la sal agregada. Si es necesario podés ir a un nutricionista para que te arme un plan de alimentación pensado para vos
- Tratamiento psicológico. La salud no es solo física. La mente también juega un papel importante. Ir a terapia te permite rever esas conductas dañinas, entender su por qué. Reconciliarte con tu cuerpo para quererte más y cuidarte mejor.
- Tratamiento farmacológico. Siempre bajo supervición médica. En algunos casos se recetan diferentes medicamentos para facilitar la pérdida de peso, o reducir el apetito. Es algo de manera temporal hasta que llegues a un peso no riesgoso. una vez conseguido podés mantenerlo a través de una buena dieta y ejercicio. También existen cirugías, tené en cuenta que cuantos más años tengas más riesgosas se vuelven. Pero en algunos casos son necesarios. Estas opciones, lo mejor, es que las hables con tu médico.