No pases horas en el piso tirado esperando que alguien pueda venir a levantarte.
Los adultos mayores suelen tener accidentes por caídas. Y la principal culpable de eso es no tener una buena prevención.
Es verdad que en la vejez suelen aparecer muchos problemas nuevos de salud o agravarse los que ya tenías. El cuerpo está más desgastado. Y uno más cansado.
Y te sorprenderías con la cantidad de gente que no sabría qué hacer si se encuentra en esta situación.
Un leve mareo, te agarraste mal. Y te caíste. Ahora estás en el piso tirado. ¿Qué podés hacer?
No es una situación muy atípica. Con un cable suelto es suficiente. Es algo que no te lo esperabas.
Prevención, la mejor cura
Nose si alguna vez escuchaste “mejor prevenir que curar”. Es más fácil tomar un poco de tu tiempo diario para hacer algunos ejercicios de equilibrio que lamentar una cadera rota.
Los huesos de los adultos mayores son más frágiles. Los reflejos empeoran. Y los músculos pierden fuerza.
Hacé ejercicio físico. Hay muchos deportes aconsejados para la vejez por su suavidad y los beneficios que aportan. Podés hacer yoga, pilates, natación, y muchos otros; mientras tu cuerpo te lo permita.
Tomá todas las medidas necesarias para evitar caídas y accidentes.
¿Sabías que las caídas son el principal motivo de lesiones graves en adultos mayores?
Síndrome de la post caída
Cuando te lo ponés a pensar, sí que da mucho miedo. Podés estar lo más bien, haciendo lo que hacés todos los días. Pero de un momento a otro, y sin motivo aparente, te caés. Perdés el equilibrio por nada. O empezás a marearte.
Y es feo, porque ni siquiera estás muy seguro de qué es lo que pasa.
A muchos les da vergüenza decirle al médico o pedir ayuda, porque es reconocer que no podés hacerlo solo.¿Pero qué podés hacer?
¿Dejaste de salir a los lugares que te gustan? ¿Empezaste a evitar las escaleras? ¿Les das excusas a tus familiares y amigos para no salir? Porque claro, afuera te podés caer. ¿Y quien te ayuda si eso pasa?
Peor, ¿Quién te ayuda si te caes en tu casa y encima estás solo?
Ese miedo tan grande que te hace hacer todo eso con tal de no volver a lastimarte. Eso es el síndrome post caída. Y es mucho más común de lo que crees. Pero se soluciona fácilmente.
Dejá los miedos atrás. Disfrutá tu vida. No tenés porque limitarte de esa forma.
Podés evitar caídas haciendo más ejercicio para fortalecer tus músculos, o el equilibrio, acomoda tu casa para que esté adaptada a vos. nada de cables sueltos, o cosas tiradas en el piso. Usa zapatillas cómodas con buen agarre.
Y lo más importante, pedí ayuda si la necesitas. No es una vergüenza. Es algo que pasa.
Que no te avergüence pedir ayuda. Dispositivos de auxilio.
No tiene nada de malo pedir ayuda. No es reconocer debilidad ni nada de eso. Todos en algún momento necesitamos de alguien más. Los humanos somos seres sociales.
Si a pesar de todas las prevenciones que pudiste hacer, las caídas siguen siendo un problema en tu vida. Es posible que debas tomar otras medidas.
- Tené siempre a mano un celular con crédito para poder llamar. No son difíciles de aprender a usar, además que tienen muchas otras funciones. Pero lo más importante es que en caso de un accidente, podés llamar a alguien de confianza para que venga a buscarte.
- La casa y los lugares que frecuentas, deben tener una arquitectura amigable. Deben estar adaptadas a vos. Nada de alfombras, ni cortinas en la ducha. Agarraderas por diferentes lugares, no solo en el baño.
- Botón de asistencia. Existen muchos dispositivos diferentes, ya sea en forma de pulsera o botón, etc. Es parecido a lo de tener un celular de emergencia pero mucho más sencillo de usar. En general cuando tocas el botón, pide automáticamente un servicio de profesionales para que vengan a ayudarte.
- Cuidadores de ancianos a domicilio. Si vivis solo, es una buena opción tener a alguien que venga a cuidarte y asistirte en tus diferentes actividades. No solo te hace compañía sino que te cuida para evitar este tipo de accidentes. También podés llamar un cuidador solo cuando vas a salir a la calle a hacer trámites, o ir a la consulta médica, etc.