Si aspiras a una buena vejez, satisfactoria y tranquila, debes tener en mente prevención, prevención y más prevención. No es tan pesado como suena, vamos a ver de qué manera podes cuidarte cognitivamente para tener un mejor descanso en tu época de jubilado.
La realidad es que por lo general no le prestamos mucha atención a las necesidades de nuestro cuerpo, mucho menos las de la mente, hasta que no desarrollamos una enfermedad o hasta que somos muy grandes. Y la calidad de vida no se define al inicio de la vejez sino al inicio de nuestra vida. Deberíamos tener en mente eso desde muy jóvenes. Pero bueno, no podemos volver el tiempo atrás.
Ya llegamos a cierta edad y pensamos en los talleres de memoria. Muy pedidos por las personas mayores. ¿Y eso que es? ¿ qué se hace en ese tipo de talleres? ¿Para qué sirven? ¿Por qué iría? ¿Tiene sentido pensar en mi futuro? ¿tengo un futuro por delante?
Cuidados cognitivos
Hay cosas que son inevitables. Como adulto mayor, el paso de los años deja sus huellas. No podemos evitar totalmente el deterioro. Va a llegar un punto en el que descubras que olvidás cosas, que estás más lento, que no pensás como antes, ni ves como antes. La lista es infinita.
Pero podemos retrasar eso. Los talleres de la memoria son una manera de mantener estimulada tu mente. No se trabaja solo en los recuerdos o en algún que otro juego.
Es algo integral. Donde se trabaja la memoria a corto plazo y largo plazo.
La importancia de los recuerdos
Los lazos sociales en la vejez son súper importantes. Pero no sólo por la compañía que puedan darte. Sino porque con tus pares podés recordar cosas buenas de tu pasado. Y aunque es verdad que no es bueno vivir solo en el pasado, si es bueno recordarlo.
Al trabajar con tu memoria a largo plazo te es más fácil recordar cosas, estimular tu mente y sentirte mejor. Porque sino uno tiende solo a enfocarse en lo malo. Lo que podría terminar en una depresión.
Memoria a corto plazo
Seguramente te habrá pasado de llegar a una habitación a buscar algo y no recordar que. U olvidarte un dato que te acaban de dar.
Eso es normal a cualquier edad pero se intensifican con los años. Quizás tu memoria funciona perfectamente pero te cuesta tener nuevos recuerdos.
Eso es la memoria a corto plazo, lo que acaba de pasar. Por suerte hay muchas maneras de ejercitarla.
En los talleres de memoria, no solo te encontrás con tus pares ejercitando la memoria a largo plazo sino que se realizan muchos ejercicios que te permitirán fortalecer tus capacidades cognitivas y tu memoria a corto plazo.
Por lo general juegos de palabras o números. Adivinanzas, trivias, juegos con canciones, películas, etc.
Beneficios de ir a un taller para la memoria
Ir a un taller no significa que tu memoria funciona mal, al contrario, es porque tenés interés en cuidarla. Porque ya sabemos que en la vejez la vamos perdiendo de a poco.
Y la memoria es muy importante para tu funcionamiento básico. Y porque no queremos a futuro desarrollar una demencia.
La memoria te permite aprender cosas nuevas, conocer, relacionarte con los demás, cuidarte a vos mismo. Por eso es fundamental su cuidado en todas las etapas de tu vida.
¿Qué beneficios me aportan estos talleres?
- Disminuir el estrés y la ansiedad que producen los problemas derivados de perder la memoria o el miedo a desarrollar demencia
- Tenés menos probabilidad de desarrollar demencia
- Conectas con tus pares y aprendes más sobre vos
- Favorecés un envejecimiento activo
- Haces más lento el deterioro cognitivo
- Aumenta tu autoestima
- Derribás mitos sobre la vejez
- Adquirís herramientas para tus actividades diarias
- Mejora tu calidad de vida y la de tu entorno familiar
- Aumenta tu autonomía
- No sólo se trabaja la memoria, sino la atención, el lenguaje u otras capacidades
No pienses que estás demasiado viejo como para seguir cuidándote. Porque te quedan muchos años por delante. Años que podes aprovechar siendo activo para tener una buena calidad de vida durante tu vejez.