Estamos tan acostumbrados a nuestros pies que muchas veces no les damos la atención ni cuidados que deberíamos. Y es que son muy importantes. 

Tus pies soportan todo el peso de tu cuerpo, mantienen el equilibrio y dirigen el movimiento de los músculos de la pierna. Si tus pies se enferman o tienen una mala postura, también  se lesionan tus rodillas. Lo cual luego va lesionado otras articulaciones más arriba, como la columna vertebral.

Los pies tienen una forma especial para cumplir su función. La piel de los talones es mucho más gruesa que la del resto y no tiene tantas glándulas sudoríparas. 

En la tercera edad los pies cambian de forma. Se atrofian los músculos y perdés parte de la grasa que se encuentra en el talón. Perdés apoyo. 

De esa manera se desgasta más el hueso calcáneo (el hueso del talón). Además sentís más frío por la mala circulación. Los cartílagos desgastados también juegan un papel. Te resulta más difícil mover las articulaciones del pie. La uñas se vuelven más duras pero más quebradizas, por la falta de irrigación sanguínea. 

En resumen, te cuesta más caminar y mantener un buen equilibrio. 

Problemas más comunes del pie del adulto mayor

Si querés mantener la salud de tus pies, es importante que te revises periódicamente y vayas al médico, si descubrís algo que antes no estaba. No te dejes estar. 

  • Artritis. Es cuando se desgasta el cartílago de las articulaciones. Es bastante dolorosa. Pero es prevenible
  • Pie diabético. Tenés que tener especial cuidado si estás dentro de un grupo de riesgo. Porque no tiene muchos síntomas, hasta que el pie empieza a lastimarse o ulcerarse. La mayor complicación es que aparezca gangrena y deba amputarse.
  • Callos, durezas y ojos de gallo. Esto se da cuando la piel se vuelve más y más gruesa por la fricción. En general es por no llevar un buen calzado o por deformaciones del pie. Pueden volverse bastante dolorosas si no se tratan. el tratamiento más común es tratar de limarlas.
  • Grietas y fisuras. Aparecen cuando la piel se reseca. Por eso es bueno mantenerla hidratada y con una buena higiene.
  • Hongos. Para combatirlos lo mejor es tener una buena higiene y que el pie no esté húmedo. El calzado debe permitir que transpires bien. Los hongos pueden afectar a la piel, por lo general entre los dedos o a la uña. Son diferentes y tienen diferente tratamiento. Los podés notar, en el caso de la piel porque pica y se enrojece. En la uña, esta se hace más gruesa y tiene manchas. Por lo general se usan cremas específicas para cada hongo.
  • Deformaciones del pie. Pueden ser juanetes que es una deformación dolorosa que sale al costado del pie, dedos martillo, que es cuando los dedos se quedan en forma de garra, espolones, son depósitos de calcio en los huesos, pie plano y pie cavo, son deformaciones del arco, y desviaciones hacia adentro o hacia afuera de la alineación del pie respecto al cuerpo. Por lo general se tratan usando plantillas ortopédicas especiales para aliviar el dolor. No pueden corregirse.

Cómo cuidar a tus pies

Ahora que ya vimos muchas de las afecciones que pueden tener los pies de un adulto mayor, vamos a ver cual es la mejor forma de cuidarlos para evitar estos problemas o corregirlos.

  • Usa medias de algodon para tener una mejor transpiración
  • Mantené una buena higiene. No olvidas limpiar entre los dedos y secar bien
  • Todos los días a la noche, hidratá tus pies con crema y masajeá suavemente
  • Controla los callos y durezas con una lima metálica
  • Con la edad, va cambiando la forma del pie, así que buscá un calzado que se amolde a eso: Los dedos deben poder moverse bien, debe tener un buen apoyo, firme, no deben ser planos ni con taco superior a 4 cm y el material tiene que ser suave y flexible. No pueden ser de plástico